Amistad

Siempre habrá dardos envenenados y ojos que observan en la intimidad tras unos teléfonos repletos de mierda suficiente como para parar un país. Y aún así hay quién se empeña en tener la verdad de su mano, como si con ellos no fuera eso de haber estado manchado en algún momento.

La gente olvida todo lo bueno y se centra en dos o tres detalles que suponen son fruto de un abandono o de un rechazo, sin mirar la posibilidad de que la vida tiene varias fases y, que lo más certero es que llegado un punto a uno le apetece estar solo en casa con sus pasiones o  con su amor. Yo por mi parte respeto absolutamente los hábitos de cada cual, y no precisamente por no haber vivido en mis carnes abandonos de personas importantes en tal o cual momento, pero siempre aposté por no juzgar las circunstancias y los motivos que hacen o hicieron que alguien se apartara de mí vida, así como espero que a nadie le hiera la impresión que pueda dar el haber elegido una vida sin mucha gente alrededor, ya que quién me conoce, sabe de sobra que el estár expuesto continuamente a un numero elevado de personas me genera una intranquilidad y un estrés que me lleva a enfermar, por lo que considero apartarme sin tener ningún tipo de reproche hacia nadie. Claro que hay personas que me caen mejor o peor, y claro que algunas de ellas me han puteado, pero eso no lo guardo en mi interior mucho tiempo. Los días pasan rápido y tengo mucho que hacer, y aún necesitando la compañía de más de uno de vez en cuando, he llegado a un momento de la vida en la que no pido grandes acontecimientos y estoy mucho en casa sin apenas transitar los bares.  Tampoco me pego esas fiestas de antaño que a veces pueda añorarlas.  La realidad es que en cuanto estoy o paso por una, es el mismo cuerpo el que me dice que ya he pasado a otra fase.

Los encuentros han pasado a ser esporádicos y los intercambios verbales han pasado a ser muy escasos. Es mi propia naturaleza que me pide que piense algo más en que es lo que realmente me hace estar bien y estár estable.

Eso sin duda lo consigo en la madrugada y con la música. Es por eso que he pedido en el trabajo que me pongan de tardes, de esta forma, aún teniendo en mi interior a multitud de personas a las que quiero, a la vez siento que es momento de estar en esta sensación intima y pacifica.

Lo se, siempre hay quién te juzga por tus hábitos, o por tus palabras, o por lo que haces o dices o dejas de hacer o decir.

Una cosa te diré, si eres de los que formaron parte de mi vida en algún momento, y por lo que sea ya casi ni nos vemos, decirte que no hay nada en tí que me genere rechazo como para no ir en tu búsqueda, simplemente mi naturaleza me está llevando a disfrutar de pequeñas cosas en soledad.

Si lo piensas, fuera de una relación de pareja, lo que me sucede es algo natural.

La amistad se conserva aunque no nos veamos tantas veces como puede deberíamos. Debemos entender el ritmo vital de las cosas y de cada uno, ya que lo que para uno es motivo de felicidad, para otro puede resultar estresante.

Aún así, puedes contar conmigo, y espero poder contar contigo cuando me hiciera falta.

Si te centras en los errores, buf, que te voy a contar, cada cual está repleto de unos cuantos, pero no olvides la esencia que nos une y que hace que siempre pueda recordarte sin barreras morales.

Tan solo quería expresarte que aún compartiendo mi vida con los instrumentos y las maquinas, los sonidos y las palabras escritas, siempre tendré un momento para recuperar el hábito de abrazarnos y compartir un vino o una cerveza.

Como ya te expliqué, es mi propia naturaleza la que me lleva a una soledad que me proporciona calma. Siendo como soy y padeciendo mis enfermizas y en ocasiones brutales sensaciones, lo mejor para no volver a caer en esa hipersensibilidad es el estar tranquilo y sin la brusquedad que me supone el murmullo del mundo, y así  evitar esa manera de hablar constante y ruidosa que tenemos, la cual me obliga a estar en una actitud a veces ingeniosa para responder a un sin fin de coñas a las que acostumbramos o, a mantener un silencio incomodo por la exposición a tantas bocas y ojos.

No es miedo, es tener la necesidad de contrastarme solo en contadas ocasiones por el ya mencionado estrés que me genera el mundo.

Lo hemos hablado mil veces, y lo bueno de todo esto es que cada uno consiga ser feliz a su manera, y que nos alegremos de vernos capaces y en paz avanzando en la vida de cada cual.

Ya sabes que veo a muy poca gente, y eso que he pasado momentos inolvidables rodeado de personas como tú, no los cambiaría por nada, pero si quiero que entiendas que cada cual tiene su momento, y que las verdades nunca son absolutas.

También influye los caminos que cada uno ha ido medio eligiendo, y que no es lo mismo pasar la vida en pareja y con hijos, a los que estoy seguro se les adora, que pasarla entre canciones.

Aún así tenemos el deber de ser felices cada cual a su modo, y eso es lo que intento decirte.

Espero que cada recorrido y cada minuto que pases en esta vida seas como mínimo tan feliz como lo puedas ser hoy en día, y que de sobra sabes que nos tenemos mucho más que un aprecio.

Volveremos a vernos en cualquier lugar en cualquier momento y, espero nada se interponga entre nuestras diversas personalidades.

Nadie excepto nuestros padres y nuestros errores nos enseñaron  casi nada, todo lo vamos tejiendo en ese mar que supone el ir avanzado y ganando años, y de esta forma ganando la batalla a la muerte por la terca manía de  permanecer vivos.

Siempre podrás contar conmigo y deberías saber que tienes todo mi afecto intacto, aunque la falta de comunicación nos obstruya en el intercambio.

Deseo que te vaya todo bien y que encuentres la esencia de las cosas en cada decisión que tomes. Yo me lo aplico también.

Fuerte abrazo desde mi humilde soledad encontrada la cual me aporta tranquilidad.

Que tus segundos sean lo que esperas, y que sigas tan capaz como lo fuiste siempre.

Un fuerte y sincero abrazo….

P.pi

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