AUTODESTRUCCIÓN

La nada se ha comido al país de fantasía y belleza.

Ni magia, ni ser, ni lucha de gigantes.

Si tu aguantas yo también.

Pulso sin pulso en ésta autodestrucción decadente a la espera de la justa muerte.

Vacaciones en la nada nauseabunda que no abunda en los recuerdos de quienes callan.

Soledad provocada en la guerra de algún miserable que supuso que podía tumbarme de ruidos y silencios.

Prometo no hacer nada más que acontecer después de la sacrificada lengua osada escuchada en diferido.

Asco y repetido vomito salvaje en una forma de lucha pacifica pero peligrosa.

A otra cosa las mariposas tercas en la intimidad de mi celda autodestructiva.

Hoy ni música ni verborrea usada para el espanto de espantapájaros.

Demasiado pájaro iluso cómplice y reservado de anuncios pobres en la quietud.

Por tu similitud te recuerdo.

Ojala saques algún provecho de mis vómitos provocados y espero fervientemente que todo lo que escuches te sea tan aburrido como absurdamente compasivo de tu maldad.

Soy capaz de nada y de más.

Bocas en rocas de complicidad vestida de falso amor a tu espectáculo barato que me provocaste.

Voy a ver hasta donde se puede llegar siendo nada.

Que te aproveche la jugada.

Baboso de mierda infectada.

Para mañana nada.

Autodestrucción en tu ficción que juega con mi realidad.

Miedo no me das.

Placer tampoco.

Solo me das pena de tu programa grotesco traicionero.

Los aplausos luego.

Adios a Dios de tu falta de honradez con tono amable.

Gilipollas se es queriendo o sin querer.

En mi caso es queriendo.

Ataúd de la victoria ante cuatro romanos de hielo en la boca.

Pasayo que te piensas que me voy a dar por vencido después de tanto vivido.

Mi odio vestido para regalarte vació insensato.

A LA MIERDA TU MIERDA.

AUTODESTRUCCIÓN

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