El adiós que nos merecemos

Cuando ya no nos inventamos ni siquiera una excusa para vernos.

Cuando uno no tiene ni 2 minutos para el otro.

Cuando se falla a la palabra una y otra vez.

Cuando en realidad lo único que te interesa del otro, es únicamente el compasivo, o diría yo egoísta minimo afecto de solo saber si está bien  con el fin de quedarse uno libre de culpas.

Cuando han cambiado tu compañía por la de otro de la noche a la mañana.

Cuando aún insistiendo en no perdernos, el otro no te dedica la mínima atención, ni hace nada para impedirlo.

Cuando uno reconoce que ya no le apetece estar con el otro.

Cuando no hay ningún tipo de ilusión por encontrarse.

Cuando te mientes a ti mismo por no reconocer que fallaste, pero aún así prefieres la nueva situación.

Cuando ya no esperamos nada el uno del otro.

Cuando el tiempo escaso que nos vemos estás pensando en irte.

Cuando te das cuenta de que ya no estamos en la misma vida.

Y cuando como dice Calamaro», tus mentiras siempre dicen la verdad».

Es entonces cuando hay que darse…

EL ADIÓS QUE NOS MERECEMOS.

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