Vendrá en el viento

Es cierto,

 fuiste pavorosamente mía en aquel incendio que nos trajo el sufrimiento de lo imposible.

La sensación sedante de los Domingos en los que quisimos jamás despedirnos.

De sobra se que las costumbres nos hacen viejos y que el amor se convierte en la monstruosa rutina de los pantanos.

De sobra se que el agua corre en todas direcciones y tan pronto se estanca se va pudriendo en desolado charco que apenas puede conservar vida.

Aún así,

fueron de oro los momentos en los que las heridas sanaron divertidas.

Valientes en nuestras penas que aturdidas buceaban en lo más profundo.

Misterios…

Esos que te dejan ciego y te pueblan de ilusiónes las mañanas en las que nada sucede.

¿Que es hoy Lunes o Jueves?

Hasta él tiempo lo he perdido.

Que sabrá el de tu olvido.

Sentirnos mudos de temores al prender la belleza húmeda que dejan nuestros cuerpos al temblar.

De sobra se que no hay remedio en el abandono de un amor naufrago que solo nos trajo sed prohibida.

Querer se puede y se sabe querer como quien por no sufrir calla ante una injusticia.

Saber es sabido que cuando el amor termina la lengua se seca en un gélido reposo.

Y se vacía el interior en un intento de permanencia…

No se compra a voz en grito, ni se regresa con violencia.

Se da paso al silencio más duro en el cansancio de los  llantos sin desahogo.

Beber nunca fue consuelo para recuperar aquello que en lo escondido supo sentirse libre.

Y después de todo  queda el respeto y la respuesta amable a nuestros impulsos caducados.

Cada uno por su lado en un transitar almas de buen corazón.

Recuerdo besarte en las esquinas de cualquier puerta entre abierta de pureza constante y pasión.

Ahora es el frío el que canta versos.

Y no ése calor que sienten los secretos desnudos de emoción.

Mejor no volar hacia los recuerdos que no duelen por no llevar consigo ningún aprecio.

Se apagó en seco la luz hiriente que dibuja sombras en mi cuerpo inerte y transformado.

No supimos rezar en la ausencia, ni cacarear en la decencia de las batallas por la humanidad.

Simplemente fuimos eso que dividido en dos partes se cansó de esperar la ternura de ser nuestros.

Se puede vivir sin ti a pesar de todo,

y rendirse tras la mirada ciega de los sueños que despiertan.

Deseo tu camino lleno de seres que te ayuden a comprender que se puede aún querer en el sentido que da el amor envejecido.

Es en cambio ahí donde uno se pierde cuando por sentir te hierve el más amargo de los océanos internos.

Ya no te espero, ni tan siquiera te imagino.

Ya no te quiero, ya no soy.

Ya no no te miento , ya lo presiento.

Será mañana,

Aún no he perdido las ganas de recuperarme en la manera de poder abandonarte.

Será fugaz, será violento.

Vendrá en el viento…

Reflejo de paz.

¿Seras capaz de lapidarlo?

Ya me consumo…

será algo puro.

Será el principio,

Será el desierto…

Será el invierno…

será el final.

 

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