Que Vine a Verte
Si tú me dijeras que no te importa nada, yo te diría que mirases en tús ojos la luz de las caracolas marinas, y, entonces… entenderías que vine a verte.
Si tú me dijeras que no te importa nada, yo te diría que mirases en tús ojos la luz de las caracolas marinas, y, entonces… entenderías que vine a verte.
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Y así, como cuando no lo esperas llegaste ha este rincón que habito, este pequeño espacio que guardo desde hoy para tí. No podría haber imaginado tanta luz ni tanta alegría, y es que tan solo tenerte cerca es un premio que no se si merezco. Así has llegado a soportarme en esta mañana que …
Pacífica y mortal esta comodidad de los esclavos cuando nos dan el día libre, esa manía que tiene el tiempo de aumentar su velocidad cuando te queda menos, y las sábanas que no tienen compasión se deshacen por mero placer innerte, de cuando uno termina sabiendo que para nadie fueron todos esos días perdidos. Asumamos …
Inexplicable, como cuando me sorprendo buscando en el ambiente alguna señal que me descubra la verdad. Como en todas esas ocasiones en las que fuimos uno, en las que no nos hacía falta nada. Inexplicable como todas esas caricias que desnudos nos separaban del mundo. Esas que tarde o temprano nos descubrian la sed. Pero …
Así, sin el aplauso ni el estrés, sin el cariño ni la mala fama. Así, en la calma que descubren las miradas se hace aire el esfuerzo. De cuándo nos vimos por última vez, en aquél diluvio entre amigos. De la misma forma que hoy dibujo el caer de mís parpados que aunque a nadie …
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Los momentos oportunos nunca llegan a la hora señalada, como cuando tienes sed. Y vienen a cruzarse contigo los asuntos turbios de la mente que sacuden con fuerza la ira y la paz de un día cualquiera. Sabor saber en soledad, dificil la decisión de los titeres mojados por tú mirada. Desmembrando muchecas de porcelana …
Al principio te busqué, pensando reconocer en tu mirada la cura para todos mís miedos, pero al tiempo supe que no debía ilusionarme, ya que el poder de la mente recorria cada pensamiento en las noches en las que nos dimos todo. Perdí la terca manía de encontrarte en todas partes, cuando por un momento …
Las luces se apagaron, y vi como el tiempo sacudía mi cuerpo. De igual modo la mente llevaba consigo algunos secretos que quiso desvelarme de golpe. Desde entonces no volví por allí, para que si quién me vió caer disfruto con todo aquello. La sed se convirtió en pausa y la vida en atropeyos mentales …